Enfoque basado en riesgo, de verdad
Factores ponderados, impacto por probabilidad y niveles de debida diligencia derivados de una metodología que usted configura y puede justificar.
Prevención de lavado de activos y financiamiento del terrorismo, de punta a punta y potenciada con inteligencia artificial.
El cumplimiento PLAFT sigue viviendo, en la mayoría de los sujetos obligados, en hojas dispersas, formularios en papel y criterios que nadie puede reconstruir. El costo no es el trabajo repetido: son los hallazgos de la inspección y el riesgo reputacional que viene con ellos.
| Hoy | Con MappRisk Compliance |
|---|---|
| Matrices de riesgo en Excel, sin versión ni trazabilidad. | Matriz inmutable y versionada por cliente, con sello de tiempo. |
| KYC en papel, con los mismos datos recapturados en cada etapa. | Un solo expediente digital que alimenta KYC → matriz → listas → reporte. |
| Búsquedas en listas restrictivas sin registro auditable. | Cada consulta persistida por diez años, conforme a la Recomendación 11 del GAFI. |
| Pesos y niveles de riesgo asignados «porque siempre fue así». | Enfoque basado en riesgo documentado y configurable, con su justificación. |
| Un mismo usuario capta, evalúa y aprueba. | Segregación de funciones por diseño, conforme a la Recomendación 18 del GAFI. |
La diferencia no es tener un sistema en vez de archivos. Es que la evidencia se produce mientras se gestiona, no cuando llega la inspección.
Factores ponderados, impacto por probabilidad y niveles de debida diligencia derivados de una metodología que usted configura y puede justificar.
Cada matriz, cada búsqueda en listas y cada acción quedan como registro inmutable, exportable a PDF con plantilla institucional.
Consulta directa a LexisNexis Bridger: sanciones, personas expuestas políticamente, medios adversos y red de relaciones, enlazada a la matriz del cliente.
La inteligencia artificial propone pesos y niveles con su razonamiento citado. El oficial de cumplimiento decide, y la decisión queda trazada.
Bancos, puestos de bolsa, financieras y APNFD, cada uno con sus catálogos y reglas propias — y aislamiento total entre entidades.
En el modelo tradicional, cada etapa vive en una herramienta distinta: el formulario de conocimiento del cliente en papel, la matriz en Excel, la búsqueda en listas en un portal aparte y el reporte armado a mano. Nadie puede demostrar que las cuatro hablan del mismo cliente.
En MappRisk Compliance el expediente es uno solo y avanza. Lo que se captura en el conocimiento del cliente alimenta la matriz; la matriz determina el nivel de debida diligencia; la verificación en listas se enlaza al expediente; y el reporte sale de ahí.
Cada etapa deja su propia evidencia con sello de tiempo. El expediente no se reconstruye después: se construye mientras se trabaja.
Digitaliza la captura y la convierte en dato consultable, no en un PDF suelto.
El corazón del enfoque basado en riesgo, parametrizable por el oficial de cumplimiento.
La evidencia central del enfoque basado en riesgo: inmutable, versionada y defendible.
Cruce contra listas internacionales y locales, con registro auditable de cada consulta.
Del cálculo a la decisión, con control dual y notas obligatorias.
Observabilidad del riesgo y preparación de la salida regulatoria.
El enfoque basado en riesgo materializado en una fórmula transparente, documentada y reproducible. Cada peso, cada nivel y cada umbral es configurable — y por lo tanto, justificable.
riesgo = impacto × probabilidad
En una escala de 1 a N², según la metodología activa de la entidad.
ponderación = (riesgo ÷ N²) × 100
Normaliza el valor a una escala común, independiente del tamaño de la matriz.
contribución = ponderación × (peso% ÷ 100)
Cada factor aporta según el peso que la entidad le asignó y justificó.
Score LAFT = Σ contribuciones
Calculado en servidor, con desglose por factor y trazabilidad de cada componente.
Valores ilustrativos. Los factores, sus pesos y la escala los define cada entidad en su metodología aprobada.
No entra en la ponderación: actúa como disparador. Cuando se confirma, fuerza la debida diligencia ampliada con independencia del score obtenido.
Clientes de riesgo bajo según la metodología de la entidad, con requisitos de información proporcionales.
El nivel estándar de conocimiento y monitoreo aplicable a la mayoría de la cartera.
Riesgo alto o condición de persona expuesta. Requisitos reforzados y aprobación de instancia superior.
Buscar a un cliente en un portal externo y guardar una captura de pantalla no es evidencia defendible. En MappRisk Compliance la consulta se ejecuta desde la plataforma, queda enlazada al expediente del cliente y se conserva con todos sus resultados.
La integración con LexisNexis Bridger Insight XG cubre sanciones internacionales, personas expuestas políticamente, medios adversos, red de relaciones y empresas de propiedad estatal.
Perfil, documentos de identidad con su emisor, direcciones, alias, cargos políticos con periodo y estado, biografía y fuentes.
Quién buscó, a quién, cuándo y qué se encontró. Conservado conforme a la Recomendación 11 del GAFI.
Cada coincidencia se presenta con su grado de similitud y su clasificación por categoría, para que el analista descarte o escale con criterio.
La inteligencia artificial en MappRisk Compliance no toma decisiones regulatorias ni aprueba matrices. Elimina la partida en blanco y el trabajo de transcripción, para que el equipo dedique su tiempo al criterio — que es lo único que no se puede automatizar.
Todo razonamiento generado por la IA se conserva. Si el oficial ajusta una sugerencia, el cambio queda registrado como decisión suya. Nada se aprueba solo.
El modelo sugiere la ponderación de los factores por tipo de persona, acompañada de su razonamiento. El oficial la aprueba o la ajusta.
Impacto y probabilidad recomendados con criterio de calibración PLAFT, coherentes con la metodología activa.
La IA se alimenta del país, las regulaciones aplicables y la biblioteca de documentos que la entidad carga: tipologías del GAFILAT, manuales y política interna.
La prueba de que un programa de cumplimiento funciona no es la pantalla: es el documento que sale de ella cuando llega el requerimiento.
Registro inmutable con el desglose completo de factores, pesos y score, en PDF con plantilla institucional.
Detalle de coincidencias, grados de similitud y fuentes consultadas, con fecha y usuario.
Matriz de riesgo y resultado de listas restrictivas reunidos en un solo documento.
Quién hizo qué y cuándo, por entidad, sobre cada expediente y cada decisión de diligencia.
Por sector, nivel de riesgo, monto, condición de persona expuesta o cualquier dimensión del expediente.
Datos estructurados del caso listos para la elaboración del reporte hacia la Unidad de Análisis Financiero.
En cumplimiento, la separación de responsabilidades no es una preferencia organizativa: es un requisito. La plataforma la impone en el control de acceso, de modo que quien capta un cliente no pueda ser quien aprueba su nivel de riesgo, salvo que la política de la entidad así lo defina.
Roles predefinidosCada rol se define sobre una matriz de permisos configurable. Los roles predefinidos son un punto de partida, no una camisa de fuerza.
Cada sujeto obligado opera con sus datos completamente separados. Ningún usuario puede ver información de otra entidad.
Doble factor por correo, cierre de sesión por inactividad configurable e inicio de sesión federado con Microsoft.
Toda acción sensible queda registrada de forma inalterable, con usuario, fecha y objeto afectado.
Las evidencias no se borran. Los usuarios con historial se bloquean en lugar de eliminarse, para preservar la trazabilidad.
El cumplimiento no se agrega al final: la estructura de datos, los catálogos y los informes nacen de la norma.
Adaptable a otros marcos de prevención de lavado de activos de América Latina, para entidades con operación en varios países.
Cada sector recibe su catálogo de factores específico, con referencia normativa y calibración propia. No hay que reimplementar la plataforma para cada tipo de sujeto obligado.
Supervisadas por la Superintendencia de Bancos, con sus obligaciones de conocimiento del cliente y reportería propias.
Bajo el régimen de la Superintendencia del Mercado de Valores, con las particularidades del cliente inversionista.
Con el catálogo de factores y las operaciones designadas propias del sector asegurador.
El grupo más diverso de sujetos obligados, cada uno con sus operaciones designadas y umbrales específicos.
La calibración del criterio PLAFT con el oficial de cumplimiento es la fase que decide si la plataforma sirve o estorba. Por eso es una fase, y no un supuesto.
Sector, obligaciones y perfil de riesgo del sujeto obligado.
Factores, pesos, metodología y niveles de riesgo.
Sucursales, usuarios, roles y esquema de permisos.
Provisión y prueba de la verificación en listas restrictivas.
Validación del criterio PLAFT junto al oficial de cumplimiento.
Onboarding, matrices y verificaciones en producción.
Soporte y ajuste continuo del modelo durante la operación.
Un programa PLAFT auditable, defendible y en operación real.
Sí. Cada entidad opera con aislamiento estricto de su información: ningún usuario puede acceder a datos de otra compañía. El control de acceso es por rol y por entidad, con doble factor de autenticación y bitácora inalterable de todas las acciones.
No. La IA sugiere pesos y niveles acompañados de su razonamiento, pero la decisión regulatoria siempre la toma el oficial de cumplimiento. Si ajusta una sugerencia, el cambio se registra como decisión suya y queda en la trazabilidad del expediente.
Sí. Las matrices y los informes de listas se exportan en PDF con plantilla institucional, y los datos analíticos se exportan desde los reportes. La información es de la entidad; las condiciones de devolución al término del servicio se establecen en el contrato.
Sí. El editor manual de matrices permite calcular y archivar el riesgo del cliente sin usar el asistente de captura, y esas matrices son indistinguibles de las demás para efectos de reportería. La verificación en listas se integra igual.
Las búsquedas en listas restrictivas y las matrices de riesgo se conservan conforme a la exigencia regulatoria, con un mínimo de diez años según la Recomendación 11 del GAFI. Las evidencias no se eliminan: los usuarios con historial se bloquean en lugar de borrarse, para no romper la trazabilidad.
La plataforma reescala automáticamente los elementos al cambiar la dimensión de la matriz, y las matrices ya emitidas conservan la metodología con la que fueron calculadas. El histórico no se altera retroactivamente, que es justamente lo que un supervisor espera encontrar.
Construido sobre la Ley 155‑17, su decreto reglamentario y la práctica supervisora real, no adaptado desde un producto pensado para otra jurisdicción.
Todo lo que la plataforma hace genera la prueba que el regulador pedirá después. No hay que reconstruir nada, porque nada se hizo fuera del expediente.
Bancos, puestos de bolsa, financieras y APNFD comparten el mismo motor de riesgo, con catálogos y calibración propios de cada sector.
Productividad sin sacrificar validez regulatoria: cada sugerencia viene con su razonamiento, y cada decisión tiene un nombre detrás.
Le mostramos la plataforma con el catálogo de factores de su sector y su propia metodología de riesgo, no con un ejemplo genérico.